Anita Takes a Chance Reviews

  • Oct 10, 2010

    El tema de Anita no perd el tren (2001) es la posibilidad de enamorarse a los cincuenta y tantos años nuevamente. Bueno, aunque otro de sus temas es el amor al cine. La Anita del título (Rosa María Sardá) es una mujer madura y viuda, que lleva realizando un trabajo que, de lejos, parece el más aburrido de todos: taquillera en un viejo cine. Este trabajo lo lleva realizando 34 años, luego de que su sueño de ser artista (cantante para ser específicos) se vio frustrado. Sin embargo, Anita nos mostrará a lo largo de este filme, dirigido por Ventura Pons, que ser taquillera no es tan aburrido como parece. Ha tenido el privilegio de ver centenares de películas y conocido gente de todo tipo en las filas de la taquilla. La vida de Anita trabajando prácticamente encerrada en esa taquilla, tiene un tono tragicómico. Su vida sería demasiado aburrida si no se nos fuera mostrada de esa forma en la película. Esto ha tenido sus pros y sus contras en el resultado final. Anita toma el autobús, se dirige a su trabajo, para en la noche regresar tomando el mismo autobús. Constantemente, para cerrar una escena, Anita mira directamente a la cámara y habla. Debo confesar que la estupenda banda sonora, escrita por Carles Cases, supera a la película. Atractiva, cómica y bellamente ejecutada. Es una banda sonora que le ha quedado grande a esta película. Y si por algo no me ha gustado del todo este pequeña pero, al final, agradable, trabajo de Pons, es por el innecesario tratamiento caricaturezco, casi de burlesque, a sus personajes y a la historia misma. Además, me ha quedado esa incómoda sensación de que hay cosas no muy bien resultas. Anita acaba tan sola como al principio, celebrando su cumpleaños solitaria, cantándose a sí misma, y lo peor, desempleada. Al final, el personaje más atractivo es Natalia, quien consigue y tiene todo lo que Anita no ha podido. Moraleja: ¿Mejor sola que mal acompañada? Más en pantallanueve.blogspot.com

    El tema de Anita no perd el tren (2001) es la posibilidad de enamorarse a los cincuenta y tantos años nuevamente. Bueno, aunque otro de sus temas es el amor al cine. La Anita del título (Rosa María Sardá) es una mujer madura y viuda, que lleva realizando un trabajo que, de lejos, parece el más aburrido de todos: taquillera en un viejo cine. Este trabajo lo lleva realizando 34 años, luego de que su sueño de ser artista (cantante para ser específicos) se vio frustrado. Sin embargo, Anita nos mostrará a lo largo de este filme, dirigido por Ventura Pons, que ser taquillera no es tan aburrido como parece. Ha tenido el privilegio de ver centenares de películas y conocido gente de todo tipo en las filas de la taquilla. La vida de Anita trabajando prácticamente encerrada en esa taquilla, tiene un tono tragicómico. Su vida sería demasiado aburrida si no se nos fuera mostrada de esa forma en la película. Esto ha tenido sus pros y sus contras en el resultado final. Anita toma el autobús, se dirige a su trabajo, para en la noche regresar tomando el mismo autobús. Constantemente, para cerrar una escena, Anita mira directamente a la cámara y habla. Debo confesar que la estupenda banda sonora, escrita por Carles Cases, supera a la película. Atractiva, cómica y bellamente ejecutada. Es una banda sonora que le ha quedado grande a esta película. Y si por algo no me ha gustado del todo este pequeña pero, al final, agradable, trabajo de Pons, es por el innecesario tratamiento caricaturezco, casi de burlesque, a sus personajes y a la historia misma. Además, me ha quedado esa incómoda sensación de que hay cosas no muy bien resultas. Anita acaba tan sola como al principio, celebrando su cumpleaños solitaria, cantándose a sí misma, y lo peor, desempleada. Al final, el personaje más atractivo es Natalia, quien consigue y tiene todo lo que Anita no ha podido. Moraleja: ¿Mejor sola que mal acompañada? Más en pantallanueve.blogspot.com

  • Jan 11, 2008

    "Anita não perde a chance" Ótima premissa mas podia ser melhor.

    "Anita não perde a chance" Ótima premissa mas podia ser melhor.